Las asociaciones cannabicas de Cataluña explican su funcionamiento y objetivos

CatFAC es la Federación Catalana de Asociaciones Cannábicas y está formada por 8 Asociaciones cannábicas de Cataluña

Funcionan con el modelo presentado a los parlamentos Europeo, Español y Vasco, reconocido como alternativa legal viable y compatible con tratados de la ONU. Este mismo modelo es el utilizado por la FAC, Federación de Asociaciones Cannábicas a nivel estatal.

Estos Clubs Sociales de Cannabis (CSC) son reconocidos internacionalmente como alternativa al mercado negro.

Los Clubs Sociales de Cannabis son asociaciones SIN ÁNIMO DE LUCRO.

La CatFAC tiene como objetivo la creación de una regulación específica para las asociaciones cannábicas en Cataluña, como la conseguida por EusFAC que aprobó el parlamento del País Vasco el 1 de marzo.

Comunicado de prensa de CatFAC

Comunicat de premsa en català

Desde hace 2 años las asociaciones de usuarios de cannabis de Catalunya, Acció Cannàbica, CTCC, CannaVip, La MACA, ACCAAT, ACUC, ATIC y AUMCAT, trabajan conjuntamente en la Federación de Asociaciones Cannábicas. Estas asociaciones trabajan en la defensa de los derechos del usuario de cannabis y por una regulación que acabe con la inseguridad jurídica en la que se encuentra. Después de estos dos años de reflexión y trabajo interno, asesorados por los juristas colaboradores con la FAC y en estrecha colaboración con EusFAC, decidimos, este enero de 2012, fundar la Federación Catalana de Asociaciones Cannábicas, CatFAC.

Desde la CatFAC funcionamos con el modelo que propone la FAC. Este modelo ha sido presentado en los parlamentos Europeo, Español y Vasco, siendo reconocido como una alternativa legalmente viable, compatible inclusive con los tratados internacionales de la ONU. Estas asociaciones denominadas Clubes Sociales de Cannabis, CSC, son vistas en nuestro territorio e internacionalmente como una alternativa viable al mercado negro del cannabis.

El modelo que seguimos se basa en la transparencia, la ausencia del ánimo de lucro, el funcionamiento democrático y la reducción de riesgos asociados al uso del cannabis. Para pertenecer a estas asociaciones se ha de ser mayor de edad, residente en nuestro país, previo usuario de cannabis o sufrir una dolencia susceptible de ser tratada con cannabis según la IACM, International Association for Cannabinoid Medicines. Las producciones se llevan a cabo bajo la demanda y control de los socios, quienes forman parte de un círculo cerrado y concreto de usuarios, basado en la contención para evitar confusiones en torno al funcionamiento.

Las asociaciones federadas siempre han buscado el consenso y entendimiento con las fuerzas de seguridad del estado y los poderes políticos, recibiendo de ambos una postura de respeto y abierta al dialogo, en la cual no tienen cabida por ambas partes actitudes o acciones beligerantes como la de los últimos días. Nuestros objetivos ya han sido comunicados al Govern de Catalunya; la creación de una regulación específica para las asociaciones cannábicas que demuestre el buen funcionamiento y la transparencia de las mismas creando un registro específico, apoyada en la propuesta de Ley Especial Reguladora de los Clubes Sociales de Cannabis, amparada en el artículo 1.3. de la Ley orgánica 1/2002, reguladora del derecho de asociación, y en un control de calidad que va desde la producción hasta la distribución y que ya ponemos en práctica las asociaciones de la CatFAC.

Todos estos objetivos fueron los que nos marcamos junto a los compañeros de EusFAC, que dan como fruto la aprobación por el parlamento del País Vasco, el pasado 1 de Marzo, el estudio de una regulación de este tipo de asociaciones por una comisión interdepartamental.

CatFAC

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